Un enfoque energético en la dieta

 

La Medicina Tradicional Oriental o Macrobiótica resuelve que cada tipo de alimento posee una particularidad energética que lo caracteriza, íntimamente relacionada con características opuestas y complementarias que obedecen a las energías Yin y Yang (frío y calor, húmedo y seco, expansión y contracción, oscuridad y luz, etc.).

Esta dialéctica se aplica para clasificar los alimentos de acuerdo con sus patrones de crecimiento, la estación del año en que se desarrollan, el medio en el que han crecido, el estado en el que quedan una vez cocinados y el modo en el que nutren al cuerpo y la mente.

Los distintos tipos de alimentos y la forma de prepararlos también obedecen a estos patrones energéticos. Al adoptar una manera concreta de alimentarnos según estos principios podemos producir efectos deseados en nuestro organismo, favoreciendo la recuperación y el mantenimiento de la salud-equilibrio.

La concepción energética sobre la comida aplicada con conocimiento mejora el enfoque nutricional moderno, de tal manera que nos posibilita elegir tipos de alimentos y métodos de cocción que vayan bien de acuerdo a las necesidades de cada persona según la edad, sexo, actividad, condición física y el medio ambiente que la rodea.

Aunque la cocción de algunos alimentos pueda implicar la pérdida de nutrientes, muchos alimentos no se digieren bien si no son cocinados adecuadamente. La cocción, y también la fermentación, aumentan su digestibilidad y permiten al cuerpo nutrirse de manera óptima.

Es fundamental para mantenernos sanos y con vitalidad consumir y disfrutar de una variedad de alimentos preparados correctamente para cubrir nuestras necesidades nutricionales y energéticas. 

Mario Sánchez Écija

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